SERIE: Poesía sin Pretensiones

SERIES
Catacumba
S·Antologías
Hypermétrica

AUTORES
Ana Toledano Villar
  Jorge Ortiz
  Juan F. Casas Ruiz
  Massimiliano Gatti
  Otto Moncloa
  Paco Buj
  Pedro Cabrera
  Tomás García
  Ventura Camacho
  Ester Massó Guijarro
Joaquín López Tapia

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VENTURA CAMACHO
1. Alas de Insecto
ISBN 978-84-935947-1-8

Ventura Camacho. 1975. Barcelona. Licenciado en Filología Inglesa por la Universidad de Barcelona trabaja de educador social en Centros Abiertos, Centros Residenciales de Menores y como profesor en una Unidad de Escolarización Compartida.
En agosto de 2005 se muda a Granada donde en la actualidad estudia un doctorado en Literatura española e Hispanoamericana. Gana el Premio Federico García Lorca 2006 de Poesía de la Universidad de Granada con la obra De Nagasaki a Novosibirsk (en prensa). Publica poemas en diversas revistas digitales y aparece en el segundo número del fanzine cordobés Bar Sovia. Funda la revista digital www.ciudadpoetica.com para la difusión de la poesía granadina y el fomento de la lectura.
Alas de insecto inaugura la Colección de Poesía Alea Blanca con una serie de poemas que se adentran, mediante un diálogo entre el educador y el menor, por algunos de los aspectos más relevantes de la intervención en un centro residencial de acción educativa. Como cita Julio Rodríguez en el prólogo “la lectura atenta le permitirá también aproximarse a ese otro personaje, al menor dolido, asustado, enfadado, enrabiado, pero también esperanzado y deseoso de encontrar un buen objeto, alguien que le ayude a pensar y convencerse de que, a pesar de las dificultades, hay cosas buenas en el interior de uno mismo que nos ayudan a seguir adelante".

Prólogo
L' amic Ventura ha tenido la osadía de que un servidor prologue su libro. Digo osadía porque parece que cree que puedo decir algo que, en base a mi formación como educador social y psicólogo, estoy en mejor disposición que él (que es también educador social, formado en la práctica diaria), para dar al lector unas palabras con las que introducir este libro que tengo el placer y la responsabilidad de presentar. Seguramente lo más sensato sería obviar este prólogo y pasar directamente a las palabras de Ventura.

Esta sincera modestia, característica de Ventura, se puso ya de manifiesto al poco de conocernos, pues en diversas ocasiones me comentaba sus dudas e inquietudes en relación a nuestro trabajo en un centro residencial de acción educativa (o centro de acogida como se les conoce fuera de Cataluña a las instituciones que acogen a menores en situación de riesgo social). Cabe decir que no era ese su primer contacto con los chicos “difíciles”, pues anteriormente había desarrollado una interesante tarea educativa en un barrio de la periferia de Barcelona, con características socioculturales similares a la población que conoció durante su estancia en el Centro.

Esa fue, como otras, una actitud constante en el día a día de su trabajo: el preguntarse qué estamos haciendo y cómo lo estamos haciendo, desde la visión de alguien que quiere saber y que no se conforma con respuestas simples. Su curiosidad por todo aquello que acontece al ser humano, especialmente al que está pleno proceso evolutivo, es incansable.

Pero lo que interesa al lector será, a mi modo de ver, otra cosa: como llega un personaje de lo educativo al mundo de la literatura. Al igual que el escritor, también el educador social debe hacer una mirada interior y ver qué resuena en él al contactar con el sufrimiento ajeno. Fruto del contacto diario con ese sufrimiento, el amigo Ventura comenzó a dar forma a una especie de diario, un diario de trabajo en el que, en forma de relato, este educador anotaba momentos significativos de su relación con el menor que tenía a su cargo. Eran sus “historias residenciales” como él mismo las denominaba, historias que recogían, más allá de lo anecdótico, fragmentos de la vida del centro, y con los que, a veces sin darse cuenta, Ventura miraba de ir elaborando toda aquella gama de ansiedades y emociones que el educador social enfrenta en su tarea diaria con niños y niñas que se encuentran emocionalmente carenciados. Era esta su particular forma de poner un cierto orden al caos que uno llega a sentir cuando se pone delante de otro, el menor, con la pretensión de “ayudarle”, pero sin que haya sido invitado a tal empresa. Y ya se sabe lo que pasa cuando uno se dispone a entrar en una fiesta a la que no ha sido invitado...

L'amic Ventu supo transformar esa inquietud y las dudas que se despertaban en su quehacer diario en un diario comunicativo que le ayudaba no solo a sobrellevar la tarea, sino que además, le permitía poner en palabras y de forma creativa esos mismos sentimientos y compartirlos con otros educadores que, como él, participaban de preocupaciones similares.

Puedo asegurar que su estancia en el Centro fue una época que los que le todavía seguimos allí, recordamos con muchísimo afecto. Algunos de los menores que todavía están allí también le recuerdan como una persona sinceramente preocupada por ellos, reconociendo que, a veces, no pudieron tratarle como él justamente se merecía. Pero ya se sabe que nuestra “materia” de trabajo, los menores que han sufrido experiencias de carencia afectiva y abandono, son muy sensibles (a pesar de la aparente frialdad o indiferencia con que pueden llegar a manejarse en la relación con otra persona), y a veces se conducen bajo la aparente paradoja de querer destruir aquello que más necesitan. Creo que Ventura supo captar esta aparente contradicción y puso todo su saber hacer en acompañar a estos chicos y chicas durante el tiempo que trabajó allí.

Espero que el lector sepa apreciar la calidad personal del amic Ventu, de forma que le permita entender qué se cuece en el interior de una persona que decide dedicar parte de su tiempo a cuidar a otros que no le van a poner el camino fácil. Aunque quedarse aquí sería ver solo media película. La lectura atenta le permitirá también aproximarse a ese otro personaje, al menor dolido, asustado, enfadado, enrabiado, pero también esperanzado y deseoso de encontrar un buen objeto, alguien que le ayude a pensar y convencerse de que, a pesar de las dificultades, hay cosas buenas en el interior de uno mismo que nos ayudan a seguir adelante.¡La lectura vale la pena!

 

MASSIMILIANO GATTI
2. Stanze istanze
ISBN 978-84-935947-0-1

Massimiliano Gatti, Pavia 1981. Participante de la
antología Poesie del Premio Olympia - Città di Montegrotto
Terme 2001 y de la “rivista letteraria Prospektiva”, Siena 1999.En el 2002 publica su primer libro de poesia
"E questo pensiero della cosa" que obtuvo el premio
Club dei Poeti 2001.

Massimiliano Gatti es el ganador del VI premio Alea Blanca.

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JORGE ORTIZ

3. Se Vende
ISBN 978-84-935947-2-5

O. EQUILIBRIO. Arde Varsovia. El poeta siempre está en el lugar equivocado en el momento adecuado. Se derrumba la bolsa, se desploman los mercados, las obras financiadas por la Junta, los partidos más votados pierden votos y en algún rincón escondido, alguien que desconoce la acepción precisa para la palabra pánico, se preocupa, ajeno a todo, por el cambio de divisas. Pero en el pánico uno encuentra también la sonrisa amable del optimismo. Eso es estar en el filo de la navaja, eso es rezar a la Virgen de la Crisis, eso es buscar el equilibrio para no olvidar jamás que antes y después del orden habita el caos, y en el caos, ya lo dijo Santiago Auserón-, no hay error. Si alguien sueña / el equilibrio es que otro despierte, escribe Jorge B. Ortiz. Hay que estar donde la vida resbala para saber a dónde agarrarse. Sabia enseñanza para empezar un libro.
En los versos de “Se Vende” el mundo funciona mientras exista la posibilidad remota de que en alguna estación, imprecisa en el mapa, se encuentre el “tú”, y en ocasiones el “usted”. Lo personal aprende a mirar y a mirarse con los ojos del mundo y de la historia con mayúsculas. Más adelante hablaremos del plural mayestático. Bajo el supuesto rigor de la historicidad un abrazo nos devuelve al amor y un usted adquiere la distancia precisa para ironizar sobre la ridícula voluntad del absolutismo cotidiano, de la ley de la oferta y la demanda, que nos compra, nos vende y nos abarata. Historia y amor, economía y amor, estalinismo y amor, se compra y se vende. Hay muchas lecturas en las que pernoctar. Saborear el poema en reiteradas lecturas sería un más que probable buen consejo para acercarse a este libro.
La poesía nos enseña a hacer de la duda un lugar habitable, y éste, es un libro que no esconde sus “probablementes y quizás”, sus dualidades, como la de la diferencia entre lo que ocurre bajo el suelo y lo que se grita en voz alta. El silencio, nos advierte el autor, es una amenaza. El cielo amenaza tormenta/ y tú amenazas silencio – leemos. La vida empieza cada lunes y el odio nos hizo como somos, nos recuerda.
Esta primera sección del libro nos invita al amor verdadero como motor del equilibrio. En algún lugar entre la locura y la mentira está la verdad, y la verdad quizás sea ese mismo amor, o sea simplemente su búsqueda. Esto, añade, es de las pocas cosas que nos salen gratis.

1. BANCARROTA. La luz es el camino. Escribir es ir hacia la luz, es huir, es volver, es separarse de la vida para planear la revolución definitiva que no cambie absolutamente nada, que nos devuelva a la locura maniatada, es decir, a la locura cotidiana de querer saberse amado. Y es por eso que cierta heroicidad es necesaria.
En Bancarrota hay ciudades donde la nieve no brilla, donde el amor difícilmente se ajusta a las leyes del mercado, se resiste a la utilidad, al mercantilismo, aunque asume, en un ejercicio de honestidad, que hace trampas, que en ocasiones el sistema nos supera, que formamos parte de él, que reproducimos sistemáticamente la vida de los autómatas. Aquí aparecen personajes ilustres como el escapista (una metáfora encadenada), un Stalin que juega amargamente con la soledad y contra los enemigos de la revolución, Federico García Lorca en el ultimísimo insulto a los asesinos (metáfora de la condición absurda del insurrecto), Groucho Marx o los Beatles firmando su finiquito musical. Tras la bancarrota volver sólo merece la pena si el amor sigue allí. Una solución hubiera sido vender, pero vender los ojos es volverse idiota, es arriesgarse a perder el corazón, la luz o el camino. Elegimos la derrota, la bancarrota como punto de partida.

3. EL NUEVO PARADIGMA. El Tiempo reclama su protagonismo en El Nuevo Paradigma. Tras la bancarrota la huída se hizo necesaria y la idea de retorno sobrevuela ahora la conciencia insistentemente. Absorciones, reconversiones económicas, departamento comercial, control de calidad, economías de escala, ecos de como dejamos de creer en el poder de la poesía. Pasa el tiempo y existe una amenaza real de que se nos acaben los días. Tomamos conciencia de nuestra fugacidad. Hay que ajustar los planes quinquenales, hablar del frío, quererse en el invierno. Al final de un verso hay alguien que se alegra de la tormenta, porque no hay nada como un abrazo bajo lo lluvia. Dicen que el comunismo es algo que no funciona… Bill Murray, Paul Newman, el cine porno, junto a otros personajes que poco a poco, según sentencia el tiempo, van descubriendo su condición de libres. Aquel abrazo bajo la lluvia era también la libertad. El elemento externo que resuelve una historia sin seguir su lógica interna ya no nos domina – Deux ex machina fracasó. Reinventamos la norma, por tanto, construimos un nuevo paradigma: el amor vuelve a ser el eje vertebrador de nuestro tiempo y el plural mayestático es lo mejor que hemos podido inventar. Nótese que al plural mayestático se le conoce también como “plural de modestia”, por considerar que responde a algo parecido a la humildad. Hay quien desconfía de la humildad y quien reprocha en los plurales la voluntad de involucrar al que oye o lee en lo que se dice o escribe. De todo hay en este libro: voluntad involucradora y humildad, que en los tiempos que corren, se me antoja un admirable ejercicio de honestidad.

El propio autor ha definido su libro como un collage, admitiendo su tendencia irremediable al caos. La crisis, continua, periódica, como metáfora del amor y las relaciones personales. Aconseja que, como lectores, nos enfrentemos al collage como en una partida de ajedrez, donde el lugar que ocupa cada pieza, el movimiento que realiza, nunca es gratuito, su significado nunca arbitrario.
Pasen y vean. Es el circo de la economía mundial, el remake de un amor desconcertante, la honestidad de una poesía que quiere contarnos su vida.

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TOMAS GARCIA
4. Sin Experiencia previa
ISBN 978-84-935947-3-2

Aunque nace en Granada, en todos los papeles dice que su pueblo natal es Alcaudete (Jaén), un pueblecito ni grande ni pequeño en mitad de ningún sitio donde nuestro autor desarrolló los primeros años de su vida.
Después de eternizarse como estudiante de L.A.D.E. (8 años para terminar la carrera ya está bien solía decirle su padre), funda una ONG sin saber muy bien qué hacer y se dedica a tareas de publicidad y marketing que
compagina con la administración de la ONG y los negocios familiares que no atiende.
La poesía de Tomás Agustín García juega con el lector desprevenido. Bajo una falsa apariencia de simplicidad utiliza lugares comunes y dobles sentidos para anular la sintaxis y la gramática con el pretexto de suplantarlas.
De lectura endiablada, es recomendado por el autor memorizar los poemas y repetirlos durante tiempos muertos o en tránsito como si de obras musicales se tratase.

Prólogo

el amanecer de las formas
ese amanecer que recuerda a la nada
L.M. Panero

Creemos que hemos descubierto en una gruta maravillosos tesoros y cuando volvemos a la luz del día sólo traemos con nosotros piedras falsas y trozos de vidrio; y sin embargo en las tinieblas relumbra aún, inmutable, el tesoro.
M. Maeterlinck

No puedo ir ya contigo, Peter. He olvidado volar, y…
Wendy se levantó y encendió la luz: él lanzó un grito de dolor…
J.M. Barrie. Peter Pan

Nos quedan pocas opciones, se levanta uno a media tarde, si se levanta, y no hay casi nada, no mucho más que esta erección ostentosa proyectada, constatando y cercando, como la rayita que cruza de manera oblicua un circulo, formando el signo de vacío, así Æ , lo que nos colgaba en la soledad de la noche, elemento con configuración interfaz de funcionamiento irregular, mostrándonos lo que tenemos de naturaleza pétrea, inabarcable, imprecisa: qué real y lírica que es la biología, qué sutil e irónica. Meada matutina, peinado correcto, un café; las opciones circunstanciales, momentáneas, desde el yoga tántrico hasta hacer la colada, no son las opciones esenciales, las verdaderas, pocas, dos: elegir entre las horas perdidas imprecisas o la cierta efectividad de lo baladí, escoger entre la soledad de los largos pasillos o la erosión de la luces de neón, entre lo único y lo gregario, entre el arte y la banalidad.
Así hay obras que se presentan desde un principio como un viaje al fracaso consciente, como el desove del salmón, como el coito de la mantis, en algunos este camino sin retorno se puede manifestar en la destrucción de la persona (Sade) con el corazón de par en par sobre el légamo, en otros casos el fracaso conlleva a la destrucción del artista (Rimbaud) de cráneo desnudo; y a pesar de parecer una dialéctica recurrente, se la puede entender más desde la honestidad, infrecuente, que desde la efectividad y/o calidad de la obra artística, el resultado, ese juez implacable. Esta sinceridad contrasta así con el hartazgo de lo mediocre (dios, cuánta mierda) y la obviedad de los discursos artísticos tan trillados, aburridos, tan reconocibles como efectivos, con una eficacia mecánica, como de triste objeto fabricado en serie; pocas salidas quedan para ejercer la verdadera tarea artística que no sean desde esa honestidad, el rigor y compromiso con lo personal. Es muy fácil, ejemplos nos sobran, plantear una obra a rebufo de lo que se sabe, de lo institucional e institucionalizado, de lo que ya está ahí, instalado en el éxito, avanzando desde los caminos iluminados y pavimentados, sin aventurarse en los márgenes oscuros y confusos de la existencia; son estos márgenes los que generalmente conducen a la obra nueva, al arte con mayúsculas, pudiendo abrir así, a golpe de vida, vías originales y diferentes. Sin embargo, como el desove del salmón o el coito de la mantis, en la mayoría de los casos tan sólo queda un rastro de cadáveres: estos intentos conducen a la obra fallida, al experimento confuso, al fracaso, pero es en esta frustración en donde se instala la voluntad real victoriosa de ser artista, y no en el miedo tenso del eyaculador precoz, del impotente, del no estar a la altura, que lleva al tan frecuente arte clónico, a hacer lo que funciona, porque ha funcionado en otros, al simulacro, a la impostura que precede inevitablemente a la muerte. Este es el único fracaso verdadero como artista y debe ser el único miedo real del poeta.
A este respecto, ciertas y renombradas tendencias poéticas, ensalzadas por la crítica, e incluso el gran público, desde su vacuidad resultona, se nos muestran como ejemplos claros, salvo muy contadas excepciones, de esta mediocridad autosuficiente que sin embargo curiosamente se constituye, desde su planteamiento anacrónico, desde su presunta modernidad desfasada, en las corrientes preponderantes de los últimos años, con un sorprendente efecto de retroalimentación. A eso le podemos sumar las circunstancias puntuales en las que una ciudad como Granada, ciudad hermosa de desmanes que como decía Lorca, sigue poseyendo la peor burguesía de Europa, con su generalizada banalidad institucional, el ensalzamiento del inútil, con su monumento al mediocre (des)conocido, y los elementos jerárquicos de la poesía local, figurillas de un belén viviente, es decir, pequeñas, inmóviles, plastificadas. Obtenemos como resultado de esta operación un paisaje desolador, un páramo de limo untuoso, que alejado de la realidad se mira el ombligo, se recrea con su sola existencia y llega incluso a considerar la insignificancia como la principal de sus virtudes.
Estos parámetros son claves para entender como surge, frente a ellos, desde la antítesis y la ironía, una obra poética tan irregular como honesta y genuina, la de Tomás García. Los comienzos convulsos, particulares, de su obra poética se deben también entender desde un entorno definitorio, en las que García, como un estudiante Törless o un personaje de J.D. Salinger, intenta aprehender sus contradictorias circunstancias personales, acción que resulta reflejada en su obra joven , aunque la juventud, lo dice Villon citando el Eclesiastés, no es más que abuso e ignorancia. A base de grandes dosis de sarcasmo comenzó un poemario inconcluso, de título, Fusilar a García Montero, una muy evidente declaración de principios, a partir de la acepción coloquial de fusilar como copiar o imitar, y de su significado más literal, tan relacionado históricamente con la poesía granadina, plantea un juego irónico, crítico con la realidad de la mayoría de la poesía joven, limitada a seguir sin rubor y con marcial seriedad los pasos de los que triunfan en este mundillo. A diferencia de la poesía practicada en Granada mayoritariamente, las referencias de Tomás García a partir de entonces son una poesía más compleja, variada y visceral, menos tópica, experimental en ocasiones, que podríamos identificar puntualmente con Leopoldo María Panero, Pere Gimferrer, Karl Kosruth, Alberto García Demestres y también Louis Aragon o incluso Benjamín Pèret. Estas influencias junto con su propia personalidad peculiar dotan a su obra de un carácter genuino, alejado de la monótona y grisácea corriente principal de la poesía local. Hay también en la obra que tratamos un carácter general oscuro y triste, pesimista, heredado quizá del nombrado Panero, como siendo consciente de lo que decía Hegel, que la única conciencia posible de la vida es la conciencia del mal de la vida,
ya es hora,
que parecidas
son la muerte y la vida
para aquel que no sabe nada  

De los surrealistas e incluso de los novísimos recoge numerosos elementos característicos y un cierto gusto por la experimentación formal e incluso léxica; del citado Aragon el gusto musical de Chambres , el ritmo, la estructura,
Alea blanca toda tu fortaleza derrumbarse en tumbos tristes
rajas clavos mal clavados, arañas, cortan las uñas
grita sangre, mía, los gusanos derretir pelos letra recordar
no va existir actualmente la jerarquía 

[…], animales de compañía, no existe regla perfecta
en general, el éxito rígido palo de árbol quemado caído
de cabeza a los pies como una peonza, hueco cañería rota
por la escalera lisa araña oscura en la rosa de silencio

Y de su querido Pèret, entre otros, la iconoclastia, la provocación e incluso la más clásica blasfemia en algunos destacables poemas sacrílegos, de arquetípica apostasía, ideales en si mismos y en su sarcasmo, si fueran publicables desde su brutal incorrección. De cualquier modo algunos reflejos puntuales de esto existen en otras obras más políticamente correctas,
la iglesia católica rebuscar en la basura menor
leche blanca transferir líquido de vertedero

Incluso entre todos elementos formales encontramos jugueteos inadvertidos como colofones, guiños irónicos hacia la corriente de moda, la poesía de la experiencia, vaca sagrada, en su acepción más rumiante, de la poesía local, partiendo de esta, desde una visión crítica, dándole la vuelta, parodiándola en su futilidad mediocre, en su narcisista autocomplaciencia, pero a la vez siendo honesto con su biografía,
Yo creo destruir una regla
Leada reminiscencia uno punto real,

DISPONGO:
Enterrar el color de las rosas en las cenizas del mar […]
mi nada, mi juguete, las soledades de mi armario,
mi sucia ropa interior
el hedor insoportable de mis pies… 

También el recurrente dramatismo existencial pasado por el tamiz del nombrado Panero, en la tradición de los poetas malditos, pero también acudiendo a lugares comunes, la imposibilidad quizá de sí mismo, el tópico hecho confuso de la existencia, 

Con alas amputadas querré imaginar
Algo borroso desdibujado
Una raíz de algo que no existe
Algo que se olvida antes incluso
De despertar.

Y de este a un romanticismo palpitante de gran tradición lírica, las palabras los kilómetros, las sendas entrecruzadas, reconstruir los vanos anhelos como imagen ficción de si misma, recuerdos, sólo recuerdos,

Disueltos en masa sin peso
En un más vacío estado de revolución
Al margen de las armas
Abrazado en Silencio
A ti.

El poema es así también entendido como herramienta constitutiva del mundo, de un mundo irreal descrito tan sólo desde las palabras, desde las manos desvastadas que no existen; el poema como un milagro, como el orden justo del mundo como una cartografía de un país sin sombras, como una hoja de lirio, un perfil que todo vence, la proporción de cada cosa sobre todas las cosas, el límite de estas líneas; el poema también, desde el siglo XIX, entendido como lugar de hallazgos, lugar de reflexión o delectación, iluminación de objetos descubiertos, realidades, entidades que se nos muestran desde un lugar virtual, un espacio virtual en un tiempo virtual,

Al desfiladero donde
Todo pasa una vez cada segundo

Incluso un sentimiento crítico extremadamente duro, pétreo, desde unos parámetros autobiográficos, navega en ocasiones los textos una vez superadas las inevitables influencias machadianas y bequerianas de la edad; la frustración adolescente se apodera del joven poeta, ya se sabe, mujeres, alcohol, deyecciones, sexo y demás, desde la más absoluta soledad,

[…] chorreando
piedad con las manos cruzadas, por los grandes números que no
te comprenden, retorcidos oxidarse en el asiento manchado de
sangre por el niño pijo que bebía demasiado y crucificaba a la puta
niña pija bien,
se quiebran 

Por otra parte, el adolescente, recordemos, no ha tenido tiempo de leerlo todo y se anticipa a los libros venideros con la obra casual. Según Heidegger, vivimos atravesados por el lenguaje. Oliverio Girondo, Julio Cortazar, y desde el desconocimiento de estos, un primerizo Tomás García juega en ocasiones, como aquellos, a darles vueltas al lenguaje, desatravesándose de este. Dice Francisco Umbral, la juventud es adivinación y tiene el don de adivinar los libros antes de leerlos, así,

Aldebarán zumiel beldar bella rosa
astra vumar briluz ebria gota

En resumen, la obra poética de Tomás García, su propia existencia confusa y multidisciplinar, su personalidad, que desea ser algo y se queda a veces en lo que pudo haber sido y no fue; quiso ser poeta, pudo haberlo sido, quiso ser original, distinto, quiso ser radical y pudo haberlo sido, pero se quedó en la leve excentricidad hedonista del que sólo quiere serlo, recreándose en ella como pose, como el más típico burgués que juega a ser polémico, como el pseudointelectual de tertulia televisiva. Pese a todo esto no deja de ser juego, ficción, impostura. Quiso quizá el exceso de Bataille, esto es, el deseo de una existencia no sujeta a límites; el exceso de Blake, cuyo camino iniciático conducía al palacio de la sabiduría; el exceso del tan admirado Panero, que es mierda y poesía con mayúsculas; pero sólo quedan juegos florales, destellos, puerilidades y miedo, mucho miedo, al excremento, a la negrura anal, a la violencia, a la destrucción, a la nada, a sí mismo, como tal y también a sí mismo como cadáver, consecuencia lógica del exceso.

Pero quedémonos con lo que hay y no en vagas potencialidades, lo que tenemos, lo que encontramos, el anhelo del lenguaje, la incapacidad de este, que decía Maeterlinck, los automatismos líricos, que como órgano, sanguinolento y extirpado, siguen latiendo sin ningún sentido, razón de ser, función. Todo esto nos encontramos aquí y más, un intento de trascendencia, de unidad y una voluntad de singularidad, un apartarse de las corrientes, que más parecen mareas, una obra interesante, palpitante por momentos, una obra vital con destellos de gran brillantez, además de un valiente recorrido poético en busca de una voz propia, camino que ni debe, ni ha llegado a su final, como tal parece, ni ha sido tan inútil, como pretende hacérsenos creer,

Triángulo cerrado,
Círculo.
Lo dicho pues, pocas opciones nos quedan. Pero algunas hay.

JUAN FRANCISCO CASAS
Berlín, mayo de 2005

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FRANCISCO BUJ VALLÉS
5. Al pie de mi letra
ISBN 978-84-935947-5-6

Francisco Buj nació en el turolense Foz-Calanda en 1944. Luego de
cursar estudios secundarios en Zaragoza y Navarra, se tras­ladó con su
familia a Cataluña y obtuvo la licenciatura en Filosofía y Letras en la
Universidad Central de Barcelona. Profesor en distintos institutos de
Enseñanza Secun­daria, en la actualidad reside en Granada. Ha publicado sus versos en numerosos pe­riódicos y revistas y colaboró, entre 1983 y 1988, en las páginas literarias y de opinión del Diario de Tarrasa.
Ha recibido diversos galardones poéticos, entre ellos el premio
"Antoni Rovira", en 1985, que recibió de manos de José María Valverde.
Libros anteriores: Tiempo Interior ( Alandar, 2001) y Egogramas (Alhulia, 2002)

Literalmente. Sic. Al pie de mi sola letra, de mis discutibles
letras. Éste es mi dialecto poético. Mi letra, mis letras: lacónicas,
a veces; retóricas y hasta reiterativas, en otras ocasiones. Pero,
sin duda, mías. (Si es que somos propietarios de algo que no
sería real sin Virgilio y Cicerón, sin Berceo, Garcilaso o San Juan
de la Cruz, sin Gabriela Mistral o Pedro Salinas).
Al pie de la letra, de mi letra.
Para mi honra y para mi vergüenza.
Para mi osadía publicitaria,
no menos que para mi
modestia de "reo"
ante po­sibles tribunales críticos.
Si cuatro o cinco de entre mis versos,
amable lector, son dignos de transmitir
-de sugerir, al menos-
briznas de elegan­cia,
de humor o de reflexión honda,
sabré que ha cobrado
más sentido este
poemario.

Mi poemario.
Nuestro poemario.

 

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JUAN FRANCISCO CASAS RUIZ
6. A y 69 Poemas de Relleno
ISBN 978-84-935947-4-9

Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Granada en 1999, obteniendo el Premio Nacional de Fin de Carrera del Ministerio de Educación y Ciencia al mejor expediente universitario de España. En 2004 resultó ganador del prestigioso Premio de Pintura ABC. En 2005 fue seleccionado y el único representante español en la 2ª Bienal de Praga, (Prague Biennale 2, Expanded Painting / Acción Directa), organizada en dicha ciudad de la República Checa por la importante revista internacional de arte contemporáneo Flash Art Magazine y que contó entre otros con artistas internacionales de la relevancia de Damien Hirst, Maurizio Cattelan o Neo Rauch. En 2006 y 2007 participó en la exposición Catarsis - Rituales de Purificación en el Museo ARTIUM (Museo Vasco de Arte Contemporáneo), Vitoria, junto con destacados artistas como Antoni Tapies, Antonio Saura, Miquel Barceló, Jorge Oteiza, Jaume Plensa, Antoni Muntadas o el colectivo El Perro. Asimismo ha realizado exposiciones en ciudades como Miami, Chicago, México D.F., Bogotá, Praga, Madrid, Barcelona, entre muchas otras. Su obra se encuentra representada en importantes colecciones como el Museo ARTIUM o la Colección ABC-Vocento, Madrid, así como en colecciones de EE.UU., Gran Bretaña, Francia, Alemania, los Países Bajos, México, Colombia y España. Actualmente vive y trabaja en Brighton (Reino Unido).

Obra
Su obra se desarrolla principalmente dentro del campo de la pintura, con obras de gran formato, y en el campo del dibujo, con obras realizadas con bolígrafo Bic azul. Su estilo, realista en apariencia, parte de fotografías domésticas y de baja calidad, magnificando dichas instantáneas dionisíacas, momentos de vida y juventud, con picardía y sentido del humor. El sexo, los amigos, la comida y la bebida son elementos reconocibles en estas imágenes que analizan y exaltan los pequeños climas cotidianos de felicidad pura y primitiva.

 

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PEDRO CABRERA

7. Decidle
ISBN 78-84-9347-6­-3

Pedro Cabrera ha publicado hasta la fecha tres libros de poesía: Albur, Borrasca de Otoño y Cincuenta sonetos de Amor.
En el presente poemario, Decidle, ahonda en los temas habituales de su preocupación lírica : el oficio de escritor, el secreto de la escritura, el significado de su biografía, el paso del tiempo, la fugacidad de la existencia... expresados mediante una palabra premeditadamente exacta y un tono sereno y despiadado.
Ahora tiene casi terminado otro nuevo libro, que se llamará Diez Unidades, compuesto exclusivamente en décimas en que reincide en los asuntos de siempre, pero con un lenguaje más conciso y concentrado. La de Pedro Cabrera -nacido en el corazón de la serranía rondeña y afincado, desde hace lustros, en Granada- es una poesía densa, elaboradísima; arraigada en la tradición garcilasiana, pero ma­durada en los alambiques, ya cuatricentenarios, del Barroco caste­llano. Leyendo sus silvas consonantes, sus tercetos encadenados y, especialmente, sus diamantinos sonetos, uno cree estar releyen­do a Quevedo, a uno de los Argensola o a Gabriel Bocángel. Sin olvidar a Soto de Rojas y a Espinosa, que comparten su pétreo nombre con nuestro poeta.

 

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ANA TOLEDANO VILLAR

8. Loca de Hartar
ISBN - 978-84-935947-7-0, 1045-2008

Después de realizar sus estudios en la Universidad de Jaén, esta joven jienense, que presidió en Las Lagunillas la Asociación 'Littera', se ha alzado con el premio de poesía de la Universidad de Granada. La literatura es su gran pasión y, como señala ahora, tras recibir el premio siente una mayor responsabilidad a la hora de escribir. Sin dejar de lado el teatro -perteneció a In Vitro y actualmente a Escuela Escénica- se haya inmersa en el trabajo de su tesis doctoral, que en un principio se centra en los versos de Joaquín Sabina.
La joven señala que esta es la idea principal no sabe si luego será el todo o una parte de su trabajo, pero afirma que la idea ha sido bastante bien acogida por los responsables de la dirección de su tesis.
Toledano señala que el título de su poemario, 'Cómo decir yo' «es una frase que le robé a Juan Carlos Rodríguez en una conferencia con la que abrió el Festival de Granada de Tango. Allí dijo que el tango resumía el cuestionario del ser, como decir yo y que era la base de la poesía contemporánea. Me gustó esa idea de la búsqueda del individuo en el individuo».



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ESTER MASSÓ GUIJARRO
9. Naciendo Haiku
ISBN - 978-84-935947-8-7, 1046-2008

Ester Massó Guijarro nace en Alicante en 1980. Comienza a escribir y a interesarse por la literatura desde su niñez en el levante mediterráneo. Desde 1998 reside en Granada, donde estudió Filosofía y Antropología Social y Cultural, y en la actualidad se dedica profesionalmente a la investigación universitaria en el campo de la antropología africanista.
Ester se ha dedicado especialmente a la poesía, con algunas breves experiencias en el relato corto y el ensayo. Hace un año comienza a experimentar con la fórmula del haiku, por su capacidad condensadora del instante y su gran potencia sinestésica. Este primer libro constituye el compendio del gusto de la autora por la belleza de la sencillez y la concisión que habita en el haiku clásico japonés.

 
 

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OTTO MONCLOA
10. Los Panes del Camaleón
ISBN - 978-84-935947-9-4, 20-08

Otto Moncloa: Argentino, nacido en la ciudad de Rosario el 13 de noviembre de 1972. Con estudios y titulo académico de Artes Visuales.
Colaboración y participación en talleres revistas y tertulias de literatura.
En 1998 publicación de un pequeño libro en prosa y poesía llamado
"Banqueteando la Gleba ". desde el año 2002 reside en Europa, ha vivido en Barcelona, Bruselas y actualmente en la ciudad de Granada.
Otto Moncloa es el ganador del premio Alea Blanca 2005.
El tiempo dedicado a la elaboración de estos poemas ha estado conjugado por la dedicación y la intensidad. Siete meses de trabajo en los cuales la impronta de la poesía andaluza y el cumulo en lecturas de indistintas obras, han dejado en mí los ecos de un sentimiento revelador. Luis Cernuda en su prosa poética, floreció en el proceso de mis versos con marcada influencia.
Por otro lado, Arthur Rimbaud desde su simbolismo visionario se manifiesta en mis pantallas metafóricas. También destaco personalmente autores incisivos como Javier Egea, Alejandra Pizarnik, Wallace Steven y Octavio Paz entre otros, que de alguna u otra forma han decantado el trazo de mis imagenes.
Durante este periodo de ejercicio poético, el verso ha comulgado en mí por los cincos canales sensitivos. “Los panes del camaleón” tienen la textura, el olor y el sabor que mis diversas identidades cromáticas han intentado parir musicalmente.


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JUAN FRANCISCO CASAS RUIZ

11. The Sumer Haikus
ISBN - 84-936473-5-3 ,1049-08

Juan Francisco Casas Ruiz ( La Carolina , Jaén, 1976), es un artista plástico español. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Granada en 1999, primero de su promoción y Premio Nacional de Fin de Carrera del Ministerio de Educación y Ciencia al mejor expediente universitario de España. En 2004 resultó ganador del prestigioso Premio de Pintura ABC. Fue el único representante español en la 2ª Bienal de Praga, (Prague Biennale 2, Expanded Painting / Acción Directa), que contó entre otros con artistas internacionales de la relevancia de Damien Hirst, Maurizio Cattelan o Neo Rauch.
Su obra forma parte de los fondos del Museo ARTIUM (Museo Vasco de Arte Contemporáneo), junto con destacados artistas como Antoni Tapies, Antonio Saura o Miquel Barceló. Asimismo ha realizado exposiciones en ciudades como Miami, Chicago, México D.F., Bogotá, Praga, Madrid, Barcelona, entre muchas otras. Su obra se encuentra representada en importantes colecciones y museos de EE.UU., Gran Bretaña, Francia, Alemania, los Países Bajos, México, Colombia y España. Actualmente vive y trabaja en Roma donde disfruta de la beca de la Real Academia de España.
Su obra se desarrolla principalmente dentro del campo de la pintura y el dibujo, con obras de gran formato. Su estilo, realista en apariencia, parte de fotografías domésticas y de baja calidad, magnificando dichas instantáneas dionisíacas, momentos de vida y juventud, con picardía y sentido del humor. El sexo, los amigos, la comida y la bebida son elementos reconocibles en estas imágenes que analizan y exaltan los pequeños climas cotidianos de felicidad pura y primitiva.
Su obra poética de la que el presente volumen representa su segunda publicación, constituye otra forma de expresión, menos conocida, de las mismas inquietudes.

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JOAQUIN LÓPEZ TAPIA
12. Bajo el burlón mirar de las estrellas
ISBN - 84-936473-7-7

 
 
 
   
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